Vaticano. El papa Benedicto XVI
destacó la solidaridad de los dominicanos hacia los
inmigrantes haitianos, lo que contrasta con
acusaciones de algunas instituciones que denuncian
que estos extranjeros son maltratados en RD.
El Papa hizo estas declaraciones ayer al recibir
en Ciudad del Vaticano a los obispos de la Conferencia
Episcopal Dominicana.
Destacó las ayudas que los dominicanos destinan
a sus compatriotas en el extranjero y les invitó también
a “acompañar con gran caridad, como ya lo estáis haciendo,
a los inmigrantes haitianos, que han dejado su país
buscando mejores condiciones de vida''.
A este propósito, el Papa expresó su satisfacción
por los contactos entre la Iglesia de la República
“para tratar de aliviar la situación de pobreza e
incluso miseria, que ofende la dignidad, honestidad
y transparencia en la gestión de las actividades públicas,
frente a la solapada y difundida lacra de la corrupción,
que a veces alcanza las áreas del poder político y
económico, además de otros ámbitos públicos y sociales''.
La familia. Benedicto XVI habló sobre el valor de
la familia, que calificó como la “verdadera Iglesia
doméstica''. La familia fue el tema predominante de
su discurso con los obispos dominicanos.
Los obispos efectúan la visita “ad limina'', la que
están obligados a realizar al Papa todos los prelados
del mundo cada cinco años. El Pontífice abogó
para que las autoridades de la República Dominicana
trabajen en favor de las familias, subrayando que
ésta “tiene derecho a todo el apoyo del Estado para
realizar plenamente su peculiar misión''.
Dijo que no ignora las dificultades que la institución
familiar atraviesa en República Dominicana, entre
las que mencionó el “drama del divorcio y las presiones
para legalizar el aborto, así como las uniones no
acordes con el designio de Dios sobre el matrimonio''.
Destacó que la Iglesia siempre la apoyará y la promoverá
para que los hijos encarnen los valores morales y
humanos “en medio de una sociedad tan marcada por
el hedonismo o la indiferencia religiosa''.
“Las familias no están solas ante los grandes desafíos
que deben afrontar, la comunidad eclesiástica les
da el apoyo, las anima en la fe y salvaguarda su perseverancia
en un proyecto cristiano de vida'', expresó.
Insta a la evangelización
El Papa sostuvo que también en RD se dejan sentir
los síntomas de un proceso de secularización, “en
el que para muchos Dios ya no representa el origen
y la meta ni el sentido último de la vida''.
Sin embargo, agregó, el pueblo dominicano tiene
en el fondo “un alma profundamente cristiana y prueba
de ello son las comunidades eclesiásticas vivas'.
Invitó a los obispos a potenciar la pastoral para
las vocaciones sacerdotal, producciones televisivas,
vídeos e Internet para la difusión del Evangelio.