WASHINGTON.- El Senado estadounidense duplicó
la recompensa para quien encuentre vivo o muerto
a Osama bin Laden a 50 millones de dólares estadounidenses,
reflejando así la frustración de que el cerebro
detrás de Al Qaida siga libre y la ansiedad sobre
posibles futuros ataques.
Esta medida se aprobó en el marco de una catarata
de informes que indican que el grupo detrás de los
ataques del 11 de setiembre de 2001 ha rearmado
su capacidad de entrenamiento y de conspiración
para ejecutar golpes terroristas y estaría intentando
perpetrar nuevos atentados dentro de Estados Unidos.
El proyecto de ley que dispara al doble la recompensa
para encontrar al temido terrorista, fue aprobado
por 87 votos contra 1, dentro del programa estatal
Recompensas Para Justicia (RFJ por sus siglas en
inglés).
Este programa ya ha pagado millones de dólares
por información sobre los blancos más importantes
para EEUU, incluyendo a los hijos de Saddam Hussein.
El proyecto de ley también recalca la frustración
entre los legisladores de que la administración
Bush no haya capturado a Bin Laden, a pesar de haber
disparado una cacería humana tras los ataques del
11 de setiembre, hace casi seis años.
El senador de Dakota del Norte, Byron Dorgan, que
escribió la enmienda, dijo que “han pasado seis
años, y Al Qaida está reconstruyendo sus campos
de entrenamiento terroristas, junto a los talibanes,
en un puerto seguro”. “Han pasado seis años y están
reconstruyendo su capacidad para atacarnos”, puntualizó.
Dorgan advirtió que Al Qaida “sigue siendo la mayor
amenaza para EEUU, (...) luego de dos guerras, luego
de trillones de dólares gastados en esas guerras
y en seguridad nacional, luego de las muertes de
decenas de miles de nuestros militares”. El subdirector
de la CIA, John Kringen, dijo a un comité del Congreso
el jueves que Al Qaida parece estar “bien instalado
en un refugio seguro de los espacios ingobernados
de Pakistán”.
En el debate sobre la posibilidad de un futuro
ataque de Al Qaida en territorio estadounidense,
el Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff,
dijo esta semana que tenía una “corazonada” de que
el riesgo de ataques está en aumento.
WASHINGTON/AFP.- El Senado estadounidense
duplicó la recompensa para quien encuentre vivo
o muerto a Osama bin Laden a 50 millones de dólares
estadounidenses, reflejando así la frustración de
que el cerebro detrás de Al Qaida siga libre y la
ansiedad sobre posibles futuros ataques.
Esta medida se aprobó en el marco de una catarata
de informes que indican que el grupo detrás de los
ataques del 11 de setiembre de 2001 ha rearmado
su capacidad de entrenamiento y de conspiración
para ejecutar golpes terroristas y estaría intentando
perpetrar nuevos atentados dentro de Estados Unidos.
El proyecto de ley que dispara al doble la recompensa
para encontrar al temido terrorista, fue aprobado
por 87 votos contra 1, dentro del programa estatal
Recompensas Para Justicia (RFJ por sus siglas en
inglés).
Este programa ya ha pagado millones de dólares
por información sobre los blancos más importantes
para EEUU, incluyendo a los hijos de Saddam Hussein.
El proyecto de ley también recalca la frustración
entre los legisladores de que la administración
Bush no haya capturado a Bin Laden, a pesar de haber
disparado una cacería humana tras los ataques del
11 de setiembre, hace casi seis años.
El senador de Dakota del Norte, Byron Dorgan, que
escribió la enmienda, dijo que “han pasado seis
años, y Al Qaida está reconstruyendo sus campos
de entrenamiento terroristas, junto a los talibanes,
en un puerto seguro”.
“Han pasado seis años y están reconstruyendo su
capacidad para atacarnos”, puntualizó.
Dorgan advirtió que Al Qaida “sigue siendo la mayor
amenaza para EEUU, (...) luego de dos guerras, luego
de trillones de dólares gastados en esas guerras
y en seguridad nacional, luego de las muertes de
decenas de miles de nuestros militares”.
El subdirector de la CIA, John Kringen, dijo a
un comité del Congreso el jueves que Al Qaida parece
estar “bien instalado en un refugio seguro de los
espacios ingobernados de Pakistán”.
En el debate sobre la posibilidad de un futuro
ataque de Al Qaida en territorio estadounidense,
el Secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff,
dijo esta semana que tenía una “corazonada” de que
el riesgo de ataques está en aumento.