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El Cardenal rechaza campañas de descrédito lanzan contra RD
SANTO DOMINGO.- El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez rechazó ayer las campañas de descrédito que lanzan a diario contra nuestro país a nivel internacional. López Rodríguez envió una carta al director de LISTÍN DIARIO, Miguel Franjul, en la que comparte los criterios e inquietudes del editorial de ayer de este diario. El texto de la carta es el siguiente: Señor Director: Cuando comenzó este festival de acusaciones pensé que se trataba sólo de la caterva de organizaciones no gubernamentales de todo género, color, nacionalidad y laya, que desde hace años se han agazapado en nuestro territorio para dedicarse a perjudicarnos abusando de nuestra hospitalidad, que es reconocida por quienes nos visitan con buena voluntad. Después aparecieron dos sacerdotes católicos, un belga y otro español. Que se han creído los redentores de determinados inmigrantes y no contentos con propalar todo género de mentiras, después que felizmente se marcharon del país, al que nunca debieron venir, siguen saltando por Europa con un afán de protagonismo digno de compasión, aunque, según parece, el último espectáculo montado en París no les resultó muy airoso. Pero el asunto sigue contra la República Dominicana. No han faltado opiniones destempladas de Embajadores y Embajadoras acreditados en nuestro país y de otras personas vinculadas a organismos internacionales, que por lo visto están empeñados en enseñarnos nuevas formas de ejercer la diplomacia en que se emiten opiniones de todo tipo, sean estas políticas, económicas, culturales, etc., incluso criticando decisiones que son de la exclusiva competencia de nuestro Gobierno. Coincido con Ud., señor Director, en que esta tierra que amo entrañablemente, en la que nací, he vivido y trabajado toda mi vida, tierra cuya historia desconocen nuestros gratuitos detractores, tiene sus limitaciones, sus precariedades e incluso ha cometido sus pecados, pero de algo sí estoy seguro y es que esas realidades no son peores que las que he podido ver en los ambientes en que he viajado por más de cuarenta años, por no decir que, junto con las personas extranjeras que nos visitan o vienen a vacacionar aquí, y cuya presencia agradecemos y deseamos, hemos recibido una pandilla de degenerados, promotores de la más cruda pornografía y supuestos inversionistas que andan huyendo de la justicia en sus países. La República Dominicana es un país pequeño, con graves problemas propios, a los que se suman los de nuestros vecinos, que estarían en situación incomparablemente peor sin lo mucho que estamos haciendo por ellos ofreciéndoles trabajo, educación, salud, comida, etc. pero esto no se quiere reconocer. Señor Director, mi carta tiene como finalidad compartir sus criterios y sus inquietudes, aunque sé que hay dominicanos, que no merecen llevar ese nombre porque se solazan cuando cualquier extranjero o advenedizo emite una opinión ofensiva contra nuestro país porque en su escasa inteligencia, considera que es una llamada de atención al gobierno. Le felicito por su editorial y siga manteniendo esa misma línea porque sé que muchas personas la comparten aunque no se lo puedan hacer saber. Cordialmente, |
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