Tegucigalpa.- El congreso hondureño aprobó un decreto
de amnistía para el derrocado presidente Manuel Zelaya y las demás
personas invo
lucradas en los acontecimientos que ocurrieron antes,
durante y después del golpe de estado del 28 de junio.
La
votación en la que se abstuvieron los 45 diputados del partido Liberal,
ocurrió la noche del martes y la aprobación posible gracias a los 71
votos de la bancada del partido Nacional, al que pertenece el
presidente electo Porfirio Lobo, quien había ofrecido apoyar la
amnistía.
El legislativo hondureño tiene 128 escaños y era necesario el
voto de 65 legisladores para aprobar esta amnistía para delitos
políticos y comunes conexos.
Con este decreto, el sobreseimiento
para los militares que dieron el golpe de estado y el salvoconducto
para que Zelaya deje el país, cuya emisión está prevista para el
miércoles, se allana el camino para que el ex mandatario parta al
exilio y Lobo comience su mandato sin Zelaya refugiado en la embajada
de Brasil, donde permanece desde hace cuatro meses.
Por otro
lado, el presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, confía en que
una vez asuma el cargo, los estados que aún no reconocen a su país
normalizarán las relaciones diplomáticas rotas tras el golpe de estado
del 28 de junio de 2009.
"Con Estados Unidos, a partir de mañana
todo se normaliza... oficialmente me lo van a comunicar una vez sea
presidente", dijo el martes en rueda de prensa.
No hubo una respuesta de inmediato de parte de la embajada estadounidense en Tegucigalpa.
Lobo
dijo que lo mismo pasará con los organismos financieros
internacionales, de los que Honduras dependerá para hacer frente a la
crisis financiera que afrontará luego de seis meses de aislamiento
internacional y una errática gestión de las finanzas públicas por parte
de gobiernos anteriores.
"Hasta cartas tengo de parte del Banco Mundial y todo", dijo.
Los
presidentes de Taiwán, República Dominicana y Panamá han confirmado su
participación en la toma de posesión del miércoles, mientras que otros
países estarán representados por los diplomáticos acreditados.
En
cuanto al resto de mandatarios que declinaron asistir, dijo, "no puedo
obligarlos a que lo hagan, voy a seguir insistiendo a que nos pongamos
en paz", aseguró.
Informó que otros lo harán después de que asuma
la presidencia, como los mandatarios Alvaro Uribe de Colombia y Alvaro
Colom de Guatemala.
En la jornada, el presidente salvadoreño
Mauricio Funes informó que no participará en la toma de posesión,
porque el acto será "comandado" por el mandatario de facto Roberto
Micheletti.
"El señor Micheletti no dejó el poder, se ha retirado
momentáneamente... no puedo participar en un acto que está siendo
comandado por un presidente que resulta de un golpe militar", dijo
Funes el martes en una rueda de prensa.
Sin embargo, aclaró que
tras la asunción de Lobo como presidente hondureño, su gobierno
restablecerá las relaciones diplomáticas con el vecino país, que se
quedaron congeladas tras el golpe militar del 28 de junio contra el
mandatario Manuel Zelaya.
"Una vez se dé la asunción y el
presidente Lobo se convierta en el presidente legítimo de los
hondureños y hondureñas, iniciaremos a la brevedad posible el proceso
de normalización de relaciones", señaló el mandatario salvadoreño.
Funes designó al vicecanciller Carlos Castaneda como su representante en el acto.
La Corte Suprema declaró inocentes el martes a los seis generales de las fuerzas armadas que expulsaron a Costa Rica a Zelaya.
La
declaración de inocencia llegó horas antes que el congreso comenzara a
discutir un proyecto de ley para amnistiar a todos los que participaron
en el golpe de estado.
Zelaya dijo el martes a Radio Globo desde
la embajada brasileña que no es conveniente que sus seguidores se
acerquen el miércoles a la sede diplomática. "Sería interferir el
proceso de mi salida y me complica las cosas", expresó.
El
mandatario electo firmó un compromiso con el presidente dominicano
Leonel Fernández para garantizar la salida de Zelaya hacia la nación
caribeña el miércoles.
Lobo anunció que una vez le impongan la
banda presidencial el miércoles acudirá a la sede diplomática
acompañado por los presidentes de República Dominicana y Guatemala para
acompañar la salida de Zelaya.
"Se imaginan iniciar un gobierno con un presidente encerrado, en una embajada... no es justo para un presidente", añadió.
En
Brasil, el portavoz presidencial Marcelo Baumbach aclaró que el país no
pretende obligar a Zelaya a abandonar la sede diplomática el día en que
se vence su mandato.
"La presencia del presidente Zelaya no es un
problema, el problema para Brasil es el alejamiento del presidente
Zelaya del gobierno", señaló.
Desde que resultó electo en los
comicios de noviembre, Lobo ha intentado restablecer relaciones
diplomáticas con los países que desconocieron al gobierno de facto
encabezado por Roberto Micheletti.
Estados Unidos envió al
secretario adjunto de Estado para el Hemisferio Occidental, Craig
Kelly, y el subsecretario para América Latina, Arturo Valenzuela, quien
se reunirá con Lobo y Zelaya.