Santo Domingo.- El presidente de Ecuador, Rafael
Correa, propuso la creación de la Organización de Estados
Latinoamerica
nos (OEL), para solucionar situaciones similares a la
ocurrida en Honduras, donde el presidente Manuel Zelaya fue derrocado
por un golpe de Estado.
Dijo que hizo la propuesta al presidente Leonel Fernández, con quien se reunió ayer por más de una hora.
El mandatario ecuatoriano dijo que ese organismo también
podría solucionar otros problemas que se presenten en países de la
región, sin la intervención de organismos supranacionales.
Favoreció
la propuesta del presidente Fernández de que sea reformulada la Carta
Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), para
que sean establecidas sanciones más drásticas a los Estados o gobiernos
que violen el proceso democrático, como ocurrió en Honduras.
“La
ineficacia de estos organismos la acaba de demostrar el caso hondureño.
Tenemos un golpe de Estado descarado, se hacen elecciones y ya todo
pasó al olvido”, explicó Correa, en el salón Orlando Martínez del
Palacio Nacional, luego de una reunión con el presidente Fernández.
En
ese sentido, anunció que su gobierno no reconocerá el nuevo gobierno
que encabeza en Honduras Porfirio Lobo, alegando que es ilegítimo,
porque fue fruto del golpe de Estado a Zelaya, un presidente
constitucionalmente elegido.
Aclaró, sin embargo, que eso no
significa una ruptura con el pueblo hondureño, de quien dijo es un
aliado. “El gobierno hondureño está deligitimado y el Ecuador no lo
reconocerá”, precisó Correa.
Ayuda Haití
En otro orden,
Correa consideró que dada la gravedad de la tragedia en Haití son
inoportunas las críticas que se formulan contra la presencia de
soldados norteamericanos en esa nación, alegando que mientras más ayuda
llegue es mejor.
“Quiero creer que es muy intencionada esa ayuda
que están prestando los norteamericanos. Ahora, en el futuro es Haití
quien debe tratar el problema de los haitianos”, añadió.
Argumentó
que la magnitud de la tragedia haitiana es tal que necesita de la ayuda
urgente, ya sea de los rusos, chinos, franceses alemanes o
norteamericanos.
Anunció que el próximo 14 de abril vendrá a una Cumbre Mundial sobre Haití, por invitación del presidente Fernández.
Valoró
la ayuda que está prestando el pueblo dominicano a Haití, la cual le
fue expresada por el presidente de ese país, René Preval, en un
encuentro que sostuvieron en Puerto Príncipe.
Explicó que tuvo la oportunidad de recorrer el devastado país y medir las consecuencias del terremoto del pasado 12 de enero.
Luego
del encuentro con el presidente Fernández, Correa se dirigió a la
embajada del Ecuador en República Dominicana para reunirse con el ex
presidente Zelaya.
Al término de la reunión, Zelaya dijo que en
el encuentro se planteó buscar mecanismos, a través del Unasur, para
“blindar las democracias latinoamericanas”. Reiteró su disposición de
regresar a Honduras y que su presencia en República Dominicana es
temporal.
TRAGEDIA HUMANITARIA POR EL TERREMOTO
Correa
se reunió este viernes en Puerto Príncipe con su homólogo haitiano René
Préval, con quien coincidió en que las prioridades en la reconstrucción
del país tras el terremoto le corresponde fijarlas al Gobierno de Haití.
Los
dos mandatarios dieron una rueda de prensa conjunta tras haberse
reunido durante una hora en esta visita que Correa realiza como
presidente pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
“Hay
mucho imperialismo de dinero que viene a Haití y regresa” a los mismos
países del que salió, dijo Correa sin citar a ningún país. Por su
parte, Préval criticó el hecho de que muchos proyectos de ayuda a Haití
no pasan por su Gobierno, sino que se deciden directamente en algún
país occidental y luego se aplican sobre el terreno sin la menor
coordinación, ni entre las organizaciones de ayuda ni con el Ejecutivo
haitiano.
Aunque Correa ya había sobrevolado la ciudad para
hacerse una idea de la magnitud de los daños por el terremoto del
pasado 12 de enero, Préval insistió en acompañarlo tras la rueda de
prensa en un recorrido en automóvil para enseñarle más de cerca todos
los daños.
“Esto es una tragedia, una tragedia humanitaria”, dijo Correa al bajar del avión que lo llevó hasta la capital haitiana.